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C&O – Organización especializada en obesidad en Colombia y el Mundo.

Testimonios C&O - Colombia

Medellín, julio 26 de 2007.
Manuel Antonio Madrid Gaviria.
Edad: 38 Años.
Estado civil: divorciado.

Actualmente vivo con mis padres y mi hijo. Soy trabajador independiente. Este escrito es un testimonio de vida desde que empezó mi problema de obesidad hasta el día de hoy. Este problema empezó hace aproximadamente 13 años, en ese entonces tenia 25 años, estaba recién divorciado. Este divorcio emocionalmente me cambio mi vida porque tuve una depresión muy severa y tuve problemas de mucha ansiedad y empecé a comer y descuidar mi presentación personal y no me importaba subir de peso, en varias ocasiones comía y me sentía como una persona importante porque la gente decía “huí, que muchacho para comer” pero la gente que veía este hábito muy mal me aconsejaban de que me cuidara porque me iba a enfermar y yo les llegué a decir: que me enferme o que me muera ya, porque yo no dejo de comer porque así me siento muy bien, pero el tiempo paso y mi obesidad aumentó y empezaron una serie de problemas que ya me hacían sentir muy mal como ser hipertenso, dolor en las piernas y se me hinchaban también, me agitaba al caminar y también para trabajar, retenía líquidos en mi cuerpo, por eso era que me hinchaban las piernas, también tuve problemas de insomnio porque me mantenía muy incomodo al dormir porque solamente lo podía hacer en una o dos posiciones, también roncaba demasiado por lo gordo que estaba, llegue a tener un peso de 166 kilos.

Estos problemas eran sólo en la parte de salud, por que también tuve muchos problemas en mi vida, porque mi autoestima la tuve por el suelo, me llegue a sentir una persona muy inferior. Mi vida sentimental ni hablar, porque ahí si me sentí muy mal, porque con este problema la gente no le gusta tener un romance con una persona que sea tan obesa, porque les da pena, porque les parece que es una persona fuera de lo normal. También tuve problemas con la ropa, ya no encontraba donde comprarla, me daba mucha lidia en acomodarme con lo poco que encontraba, porque lo que encontraba eran prendas muy grandes y feas, porque solo lo encontraba en uno o en dos estilos (sólo para gordos). También tuve problemas con la sociedad, porque la gente a una persona tan obesa lo miran como una cosa que sorprende, se burlan de uno lo critican, se imagina cosas que dan risa, lo desprecian y lo ignoran, ya no lo tienen en cuenta para nada, creen que la vida de un obeso es una insignificancia porque creen que ya no tiene uno derecho a enamorarse, a trabajar, a divertirse, a tener un hogar, a pasarla bien, a sentirse cómodo o a tener una calidad de vida buena, creen que una persona obesa es un anormal, pero afortunadamente hay personas que no miran este problema así, porque mi familia fueron las primeras personas que se preocuparon por este problema y me ayudaban con dietas, con remedios, consejos, buscaban ayuda profesional como psicólogos, nutricionistas, dietistas, acupultura, pero es muy difícil cuando la obesidad coge ventaja, es muy difícil rebajar y cualquier descuido aumenta uno el doble.

Creí que mi vida no tenía arreglo porque me llegue a sentir que el mundo se me acababa y que me iba a morir muy ligero, porque temía de un infarto o de un problema cardiaco, de una diabetes o una mala circulación. Pero hace dos años fui a una cita medica con un medico internista (estaba muy enfermo) y ese doctor fue mi salvación, porque después de examinarme me dijo que me hiciera algo por esa obesidad porque estaba muy joven para estar así y me hablo de una cirugía que estaba dando muy buen resultado (la cirugía baríatrica o big pass gástrico), yo ignoraba de que se trataba y él me explicó muy elementalmente de que se trataba pero yo le pregunte, que si yo con todas las enfermedades que tenia que si se podía, y el me dijo que si, porque para una cirugía de esas me preparaban muy bien y que yo era una persona muy sana, que no fumaba, no tomaba licor y la edad también me favorecía, entonces le dije: doctor yo lo voy a pensar y a consultar con mi familia y en la próxima cita le doy una respuesta y él me contesto: si se somete a esa cirugía yo le colaboro. Consulte con mi familia y con muchas personas y me dijeron que me sometiera, que era mas peligroso la obesidad que tenía, entonces a los quince días volví donde aquel doctor y le dije: doctor ya lo pensé y si me quiero someter a esa cirugía, él me miró y se sonrió y me dijo: listo voy a pedir autorización para empezar el proceso y para empezar a tramitar todos los exámenes y documentación. Pero me dijo que tuviera mucha paciencia que el proceso era muy largo y demorado. Me demoré diez y ocho meses haciendo todas las vueltas pero corone la cirugía. Ya hace un año que me operaron en el hospital san José de Bogotá y les cuento, estoy muy contento porque sinceramente digo que volví a nacer, porque los cambios que tengo ahora son maravillosos.

Les cuento que todas las enfermedades que tenía ya no existen, mi vida cambio un 100% pero para bien. Ya mi presión esta normal, ya no se me hinchan mis piernas, ya no me agito al caminar y ya hago actividad física, esto es en la parte de salud porque también me cambio mi vida en otros sentidos, en el modo de vestir, en la sociedad, en mi vida sentimental, en lo sexual, en fin, la calidad de vida que estoy llevando es maravillosa. Les cuanto que ya la gente ya no me conocen, porque he rebajado demasiado, he rebajado 68 kilos en un año y mi cuerpo a tenido una transformación pero buena, mi vida a dado un giro de 360º y estoy sorprendido yo mismo, y por eso, por todas estas maravillas estoy ayudando a personas que tienen estos problemas de obesidad, las estoy orientando y ya hay dos personas que han operado y están muy agradecidas con migo, porque le facilite toda la información y documentación que tengo de mi cirugía, y las oriento en como se tiene que cuidar antes y después de la cirugía. Por todo esto yo también estoy muy agradecido con muchas personas e instituciones que me ayudaron, como a mi EPS salud total y a todos sus funcionarios que tuvieron que ver en algo, porque me colaboraron demasiado. Para ellos mil y mil gracias, para el laboratorio medico Echavarria en Medellín un Dios les pague, para la parte jurídica también un Dios les pague, porque por ellos no tuve que pagar ni un peso.

Pero sinceramente estoy muy agradecido con el Hospital San José de Bogotá, porque sinceramente les debo mi vida. A la doctora Adriana Córdoba no le doy unas mil gracias sino un millón de gracias, porque les digo que ser tan maravilloso es la doctora Córdoba, tan profesional. Tan sencilla, tan pendiente de todo ¡que ética tiene la doctora! Y de sus colegas ni hablar estoy muy agradecido con todos ellos. También un dios les pague a las enfermeras, a los camilleros, a la parte administrativa, en fin no tengo con que pagarles. “Personas que se interesen por prolongarle la vida a otras personas, nunca deberían faltar en la vida.” Para terminar les cuento, me estoy cuidando demasiado y les prometo que seguiré haciéndolo por el resto de mi vida, porque ya la pesadilla y la cruz que llevaba terminó, ahora tengo una nueva vida y todo esta normal y quiero seguir ayudando a personas que tengan este mismo problema, lo hago y lo seguiré haciendo por que así le sigo agradeciendo a Dios que me ayudo a salir de este problema tan grande que tenia, pero lo importante de todo es que también cambie mucho en mi alma y en mi corazón, por que soy una persona que ya valora la vida, las personas, la familia y los amigos y lo mas importante de todo mi cuerpo, ya tengo mas carácter, sentido de pertenencia y mi autoestima ya esta por las nubes, en fin ya soy una persona normal.

A todas las personas que me ayudaron un Dios les pague. Los quiero mucho (los amo). Atentamente. Manuel Antonio Madrid Gaviria.